jueves, 11 de mayo de 2017

Texto para 4to II

Francia a fines del siglo XVIII


Mapa de Europa en el siglo XVIII



Luis XVI y María Antonieta, reyes de Francia a fines del siglo XVIII
Sociedad y política estamental
Hacia fines del siglo XVIII, Francia era uno de los centros políticos y culturales de Europa más importantes y el segundo más poblado del continente. Tenía colonias en América y Asia, un poderoso ejército y un sistema de gobierno centralizado. Era una sociedad de Antiguo Régimen, ya que legalmente se organizaba por estamentos o estados, es decir, sectores sociales que en teoría eran fijos sin posibilidad de cambio alguno. La legitimidad del sistema se basaba en una serie de privilegios y obligaciones que variaban de acuerdo al “sector al que se naciera”. Los estamentos eran el clero, la nobleza y el tercer estado.

Campesinos franceses
Al igual que en las demás monarquías de Europa continental (excepto Inglaterra), Francia era una monarquía absoluta, en la que el gobierno estaba en manos de un rey que tenía todos los poderes del Estado y se creía que este poder provenía directamente de Dios. Por debajo del rey estaban los estamentos más privilegiados de la sociedad, el clero y la nobleza, que controlaban alrededor del 40% de las tierras. Estaban exentos de pagar impuestos reales y tenían derechos feudales sobre los campesinos, quienes les pagaban una renta por el uso de la tierra. También tenían privilegios en la educación, el gobierno local y la justicia. Estos sectores constituían alrededor del 5% de la población total de Francia.
El resto de la población, alrededor del 95% de la población, conformaba lo que se conocía como el tercer estado. Producían todos los bienes y servicios, carecían de derechos y cargaban con todas las obligaciones, como el pago de impuestos a la monarquía, a los nobles terratenientes y a la Iglesia. Varios grupos sociales lo formaban: la gran burguesía (financistas, comerciantes, armadores de barcos, banqueros, traficantes de esclavos), la burguesía media (rentistas de tierras, prestamistas, funcionarios o profesionales), la pequeña burguesía (modestos comerciantes y artesanos agrupados en gremios), los sectores urbanos populares (trabajadores manuales o sirvientes) y los campesinos (muchos de ellos pobres y soportaban muchas de las cargas feudales). Pese a estas diferencias económicas y sociales entre la burguesía y los trabajadores urbanos y campesinos, legalmente pertenecían al tercer estado. Esta situación provocaba que los burgueses no tuvieran derechos políticos como los burgueses ingleses.
Ficha del docente basado en:
§  AAVV (2001) Historia. El mundo contemporáneo, Buenos Aires: Aique.
§  AAVV (2011) Historia. Las sociedades de América y Europa entre el siglo XIV y fines del siglo XVIII, Buenos Aires: Santillana.
§  EGGERS-BRASS, Teresa y Marisa GALLEGO (2010) Historia Mundial Contemporánea, Buenos Aires: Maipue.
§  HOBSBAWM, Eric (2011) La era de la revolución, 1789-1848, Buenos Aires: Crítica.
§  RUDÉ, George (1989) La multitud en la historia, Madrid: Siglo XXI.

Actividad:
A partir de la lectura del texto, identificar y marcar en el texto:
Ø  Los sectores sociales que conformaban la sociedad francesa a fines del siglo XVIII.
Ø  Quiénes tenían privilegios y quiénes no. Cuáles eran esos privilegios.

Ø  Qué grupos sociales conformaban el tercer estado.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Liberalismo económico

Las nuevas ideas del siglo XVIII: el liberalismo económico
1. Lean el siguiente texto de Adam Smith, economista escocés del siglo XVIII.
 Cada individuo en particular pone todo su cuidado en buscar el medio más oportuno de emplear con mayor ventaja el capital del que puede disponer. Lo que desde luego se propone es su propio interés, no el de la sociedad en común: pero estos mismos esfuerzos hacia su propia ventaja le inclinan a preferir, sin premeditación suya, el empleo más útil a la sociedad como tal. [...].
Como cualquier individuo pone todo su empeño en emplear su capital en sostener la industria doméstica, y dirigirla a la consecución del producto que rinde más valor, resulta que cada uno de ellos colabora de una manera necesaria en la obtención del ingreso anual máximo para la sociedad. Ninguno se propone, por lo general, promover el interés público, ni sabe hasta qué punto lo promueve. Cuando prefiere la actividad económica de su país a la extranjera, únicamente considera su seguridad, y cuando dirige la primera de tal forma que su producto represente el mayor valor posible, sólo piensa en su ganancia propia; pero en este como en muchos otros casos, es conducido por una mano invisible a promover un fin que no entraba en sus intenciones. Mas no implica mal alguno para la sociedad que tal fin no entre a formar parte de sus propósitos, pues al perseguir su propio interés, promueve sus designios. No son muchas las cosas buenas que vemos ejecutadas por aquellos que dicen obrar solamente por el bien público, porque es necesario para obrar en realidad por este solo fin un patriotismo del que se darán en el mundo muy pocos ejemplares. (...).
(Adam Smith, Investigaciones sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones, 1776, fragmento.)
2. A partir de la lectura del texto:
2.1. Subrayar en el texto los conceptos clave y buscar en el diccionario las palabras cuyo significado desconozcas
2.2. ¿Cómo es según Smith la naturaleza humana respecto de los bienes materiales?
2.3. ¿Cuál es la relación entre interés individual e interés social?2.4. Smith utilizó la noción de “mano invisible” para referirse a las relaciones económicas y sociales que conforman el mercado. Es decir, Smith suponía que ni el Estado ni los actores sociales podían intervenir ni controlar el mercado. ¿Están, o no, de acuerdo con esta idea? ¿Por qué? 

Etapas de la Revolución Francesa


Completar la siguiente tabla comparativa:



https://docs.google.com/document/d/1RK9y1nIV7Z9h76122wtWAIRFoUEu1ifCBiNz9yefkcI/edit

sábado, 6 de mayo de 2017

Absolutismo: concepto

Lean el siguiente texto, observen la imagen e identifiquen qué elementos del absolutismo se representan

El absolutismo puede definirse como un sistema de  gobierno en el cual el poder reside en una única persona que manda sin rendir cuentas a un parlamento o la sociedad en general.  El concepto hace referencia a las monarquías  que gobernaron Europa entre los siglos XVI al XVIII. En Francia se desarrolló la teoría del derecho divino del poder real. Esta postura supone que ciertas personas han sido elegidas por Dios para ejercer el gobierno.
Bajo esta forma de gobierno, el rey es la ley, ya que es quien decide qué cosas y cómo pueden hacerse. Las leyes son dictadas de acuerdo a sus intereses y a los de la nobleza, que aconseja al rey aunque éste siempre tome la última decisión. Por lo general, el rey absolutista mantiene un trato paternal con el pueblo, aunque muestra su despotismo cada vez que es necesario. El rey absolutista ocupa su trono de manera vitalicia. El poder es hereditario: cuando muere el rey, su hijo ocupa su lugar.
Más allá de que el poder se centralice en una única persona, el régimen absolutista cuenta con burócratas y funcionarios públicos que se encargan del funcionamiento del sistema, embajadores y delegados que firman tratados comerciales y de guerra con otras regiones y un ejército que mantiene el orden.
Existe una frase que se ha hecho sumamente famosa y que define claramente este concepto. Dice “El Estado soy yo” y se le ha adjudicado a Luis XIV de Francia quien estaba tranquilo en su trono pues sabía que no existían límites jurídicos ni de ninguna otra índole que se interpusieran entre sus ideas y la práctica de las mismas.
Los pensadores de la Ilustración cuestionaron este sistema político así como a la organización social y económica que sustentaba y lo denominaron Antiguo Régimen en oposición a las nuevas propuestas del pensamiento iluminista.